Cultura Colgante

Queremos redefinir el uso que tradicionalmente se les dan a las hamacas y columpios en nuestro país, con un concepto novedoso y vanguardista que a través de diseños atractivos logre visibilizar cualidades antes subvaloradas como su gran potencial decorativo, la facilidad de instalación y traslado, la diversidad de estilos y la posibilidad de utilizarlas en distintos espacios de interior.
Se trata de acoger una nueva forma de ver y entender las instancias de desconexión y conexión, de descanso y encuentro, dando flexibilidad a los espacios tradicionales, generando instancias lúdicas que potencien nuestra calidad de vida . Se trata de entender que en el aire todo fluye mejor… diseño, estilo, funcionalidad… personalidad.

Beneficios

Beneficios de las Hamacas

El refuerzo del sueño profundo mediante el balanceo es la consecuencia directa de la modulación de la actividad de las ondas cerebrales durante el sueño.

El balanceo continuo de la hamaca permite sincronizar la actividad neuronal de las redes tálamico corticales, que desempeñan un papel importante durante el sueño y también de la memoria.

Como resultado tenemos que el vaivén de una hamaca:

  • Nos ayuda a conciliar el sueño de forma más rápida.
  • Facilita que ese sueño sea profundo, lo que significa que el descanso será realmente reparador y nos permitirá despertar renovados. Por ello también se considera un remedio para el insomnio.
  • Mejora los procesos cognitivos, propiciando la consolidación de la memoria (fijación de los recuerdos)
  • Favorece la circulación sanguínea mejorando también la respiración.
  • Favorece la relajación al existir cero punto de presión. Cuando dormimos al estilo tradicional en superficies planas, cada punto de contacto arroja señales de malestar al cerebro que le recuerdan que no es cómodo, generando molestias e incomodidades. Por ello es que nos movemos y damos vueltas. Pero la posición sobre la hamaca permite que la presión se reparta de manera uniforme.
Origen Hamacas

Origen

«Las hamacas se remontan a varios siglos, algunos historiadores hablan de alrededor de 900 años, y si bien surgen algunas discrepancias respecto de sus creadores – mayas o arahuacas- no cabe duda que forma parte de la rica herencia cultural de los pueblos originarios de América.

Las primeras hamacas se tejían de la corteza del árbol de Hamack, de donde provendría su nombre…»

Las 3 partes de una hamaca

Partes de una Hamaca

Cuerpo

Constituye la parte central de la hamaca que permite recostarse sobre ella, siendo fundamental para permitir un uso confortable. En general es un tejido amplio y con algún grado de flexibilidad.

Brazos

Es un conjunto de varias cuerdas trenzadas que unen el cuerpo y la muñeca, y que además de permitir un uso seguro, permite la expanción del tejido para obtener un descanso más placentero.

Muñeca

Es el extremo de la hamaca que se enlaza a la cuerda o sujeción para otorgar el soporte necesario para usarla. Es un trenzado firme y de gran resistencia con un espacio en el medio para facilitar un agarre seguro.

Posturas

Posturas en una Hamaca

¿Cómo acostarse en la hamaca?

¿Cómo acostarse en la hamaca?

cuidado con bebésTenga cuidado con bebés o niños pequeños cuando se acerquen o introduzcan en la hamaca. Procure mantenerlo(s) en la parte central, lejos de los brazos.

Pasos para colgar una hamaca

Altura recomendada La hamaca deberá quedar a 50 cms. de altura en relación al piso, y los ganchos a una altura de 180 cms.
¿Cómo atar la soga de la hamaca?
Verifique la seguridad del amarre antes de utilizarla.

Pasos para colgar una hamaca

¿Cómo acondicionar su hamaca?

La hamaca requiere de dos puntos de apoyo (anclaje) lo suficientemente fuertes para resistir hasta 300 kg.
Estos puntos de apoyo pueden ser:

Soportes de una Hamaca
Cuidados de una hamaca
  • Historia de la Hamaca

    Origen

    Las hamacas se remontan a varios siglos, algunos historiadores hablan de alrededor de 900 años, y si bien surgen algunas discrepancias respecto de sus creadores – mayas o arahuacas- no cabe duda que forma parte de la rica herencia cultural de los pueblos originarios de América.

    Las primeras hamacas se tejían de la corteza del árbol de Hamack, de donde provendría su nombre. Más tarde esta corteza se sustituyó por un material que abundaba en la naturaleza y gozaba de mayor elasticidad y suavidad, el sisal. El algodón solo se habría comenzado a utilizar en la década del ‘50.

    Según antiguas bitácoras y textos encontrados, Cristobal Colón al llegar a América habría identificado la curiosa forma con que los nativos se suspendían por sobre el suelo amarrando una red entre dos árboles. Sería aquí cuando el invento americano habría cruzado al continente europeo para ser utilizado principalmente por los marineros de la época en sus viajes de ultramar. La razón: alejarse de los roedores y la suciedad para aprovechar la oscilación del mar a su favor. A partir de aquí la hamaca sería ampliamente cotizada, principalmente en embarcaciones inglesas y francesas, pero también en cárceles y lugares que no gozaran de mucho espacio.

    En la actualidad, la hamaca es considerada como un elemento de confort , sinónimo de relajo y disfrute. No obstante diferentes pueblos a lo largo de la región latinoamericana siguen considerándola un elemento base en su cotidiano vivir, acompañando cada fase de la vida, desde el nacimiento al momento de la muerte, como los Kuna en Panamá, quienes son enterrados en su hamaca junto a sus enseres más preciados.